“Sucedíó que un ángel del Señor se les aparecíó. La gloría del Señor los envolvíó en su luz, y se llenaron de temor.”

Amo la siguiente historia titulada “Dios en la Entrada” escrita por Annie Dillard, que trata de una niña que confunde a Dios con Santa Claus. La niña está realmente asustada y no puede dejar de pensar en ellos cuando va a los almacenes y ve a Santa Claus. Afortunadamente nosotros no estamos confundidos por esos hombres en traje rojo, pero creo que sí nos deberíamos asustar al pensar que Dios esté a la entrada de nuestra casa. Me imagino que los pastores tuvieron este mismo sentimiento antes de que el ángel les diera las buenas noticias. ¿Por qué deberían ellos y nosotros estar asustados? Tal vez porque no estamos listos. Talvez porque a pesar de todos nuestros esfuerzos, por nuestra humanidad nunca estaremos listos. Sin embargo, la buena noticia es que esto no es lo importante. Listos o no, Dios viene al mundo y a nuestros corazones

GÓCESE EL MUNDO, EL SALVADOR HA LLEGADO. ALELUYA. AMÉN.

-Charelle Webb